
miércoles, 10 de febrero de 2010
Andres Felipe Arias y su reconocida elocuencia.

miércoles, 27 de enero de 2010
‘La reforma a la salud es plutocrática’

Les dejamos un fragmento de una entrevista que el senador del MOIR, Jorge Robledo -que por cierto no es ninguno de nosotros-, dio ante un medio escrito dedicado a temas económicos. No es ni muy propositivo ni muy revolucionario, pero tiene una visión crítica acerca de la desastroza medida de reforma del POS adelantada por el "presidente" Uribe.
Las medidas de emergencia no frenarán la crisis de la salud, solo favorecerá a los sectores privilegiados, advirtió el senador Jorge Robledo.
Sino se deroga la Ley 100, la crisis de la salud seguirá vigente. Las medidas adoptadas por el Gobierno están lejos de resolver este problema estructural y sólo favorecerá a los sectores privilegiados, declaró el senador Jorge Robledo.
El dirigente nacional, especialista en temas económicos, estuvo ayer en Neiva. En diálogo con LA NACIÓN habló sobre la crisis agraria, las privatizaciones y la política petrolera.
-¿Cómo examina las medidas para frenar la crisis de la salud?
Yo diría que es bien difícil lograr una reforma peor, más horrible que ésta que están proponiendo. Disminuyen la calidad de la salud, se afecta negativamente el POS. Antes, la gente se defendía con la tutela, ahora no se puede defender y le piden que pague vendiendo la casa, las cesantías y todo. Pero además, van a perseguir a los médicos que receten lo que es debido. O sea que en materia de salud es horrible.
Le van a echar al bolsillo a los negociantes de la salud varios billones de pesos más, es decir, sigue la fiesta, sigue el negocio.
-¿De dónde va a salir la plata?
No se la van a cobrar con nuevos impuestos a los monopolios y a las trasnacionales que tienen miles de exenciones tributarias, sino que van aumentar los impuestos al consumo, con el impuesto de los más pobres.
Por donde la cojamos, la reforma a la salud es plutocrática porque enriquece más a los que son riquísimos y golpea a los más débiles.
-Cómo asegurar la sostenibilidad de la red pública
Los estudios dicen que el total de los recursos que el país gasta en la salud serían suficientes para un cubrimiento universal y de alta calidad. El problema es que el capital financiero del negocio de la salud cobra una especie de peaje, que son ganancias, por la administración de los recursos. Si a ese sector le sustraigo por ganancias un montón de plata, es evidente que tengo que sacrificar medicinas, médicos y especialistas, procedimientos.
- ¿Es decir, no resuelve la crisis de la salud?
Con la Ley 100 y con la lógica del negocio, no. Aquí la solución consiste en derogar la Ley 100, establecer, como lo establece la Constitución, que no podrá haber negocio financiero con la salud y convertir la salud en un derecho.
Aquí hay es un problema estructural, el fracaso estructural es evidente.
-¿Estas medidas debieron pasar por el Congreso?
Esa es otra monstruosidad. Los impuestos no pueden ser definidos por el Ejecutivo, sino por el Legislativo. Eso se lo pasaron por la galleta. Es la resurrección del viejo Estado de Sitio para seguir gobernando mediante decretos de excepción.
-¿Y la salud del sector agrario?
Es un desastre. La quiebra del sector arrocero el año pasado; la pobreza de los paneleros es horrible; la cosecha cafetera es la peor en cuarenta años; la situación de la ganadería es mala. Tenemos una política agropecuaria, perfectamente desastrosa.
martes, 12 de enero de 2010
Deuda externa colombiana supera 51 mil millones de dólares
| | | | |
http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=151463&Itemid=1
sábado, 9 de enero de 2010
Bailar la libertad se hace incomprensible cuando se la tiene secuestrada

Por: Adela Atugue
Hace ya unos cuantos días, tuve una tarde un poco triste con la presentación de Juanes en La Habana. Por un lado tenía mucha rabia por la forma en que se presentaba en los medios colombianos, y por otra parte tenía tantas preguntas y contradicciones dentro, de cierta forma tenía miedo, un miedo extraño.
Tantas dudas y a la vez tanta rabia, sabía que las cosas que allí decían eran falsas. Pensaba en los jóvenes, en la plaza, y en mis amiguitos de la escuela que seguro estaban allí bailando, y que en algún momento debieron acordarse de mi, y seguro habían ido con la idea de pedir la paz para Colombia, el país de donde yo tuve que huir, para el país del que les hablaba, por el que algunos días me veían llorar, del que no comprendían mucho, el que parecía para ellos solo una leyenda, una historieta que yo contaba.
Y veía la plaza llena, y oía las voces de unos personajes para mi poco queridos, a los que realmente no les tengo mucho respeto, y oía sus palabras dobles, tan faltas de realidad, tan poco dignas de ellos, tan vacías. Eso me daba mucha rabia, porque sabía que mucha gente los estaba tomando por serios, y que mis amigos de la escuela estaban allí bailando sin saber lo triste que podía ser para mí.
Después, hubo un momento en que cortaron la transmisión, “casualmente” en el momento en que estaba cantando Silvio seguido de Aute, a ellos no se les escuchó. Comencé a pensar las cosas un poco más tranquilamente, y recordé de la infamia de los medios colombianos: cuánto critican de Cuba la libertad de expresión, qué poco hablaron del contenido político del concierto, pero (en cuba-ñol) con qué cara más dura interrumpían las imágenes cuando se hablaba desde las otras posiciones. ¡Qué terrible concepto de libertad se tiene de este lado!
Entonces, cuando pensé un poco más acerca de la concepción que se tiene aquí de libertad, pude entender mejor lo que pasaba. Recordé que en Cuba la libertad es tan real que se puede bailar horas sin ninguna otra preocupación. Recordé que cuando llegué a Cuba, lo que más me asombró fue que yo, con 12 años, pudiera ir sola lejos de la casa, que además mis amiguitos fueran acompañándome sin ningún miedo, y -lo más extraño- que me acompañaran a recoger y no a comprar el pan. Recuerdo que en ese momento me sentí muy extraña: Habían roto todas las reglas que yo tenía que seguir, pero no había nada de malo en ello, no había que temer, ni que ocultarse, no había ni siquiera que tener dinero; entonces los vi correr por las calles sin ningún miedo, y sentí que podía ser realmente una niña, sin preocupaciones, solamente tenía que jugar, realmente sentí que podía ser libremente lo que soy.
Esa enseñanza que me dieron los niños de la cuadra, me la volvían a dar años después: Tan confiados de si, tan alegres de si, tan orgullosos y amantes de si, volvían a hablarme y me explicaban que para ellos la libertad es tan tangible que se puede bailar, con ritmos, sin problemas.
Es difícil para los que están afuera poder comprender cuanto orgullo, a pesar de todo lo que se pueda decir, había allí, cuánto bailaba la dignidad: ¡Quién si no el más digno puede permitirse los placeres de ese baile tan problematizado y temido desde afuera, y tan cotidiano y simple desde adentro! Bailar sin más razón, tan apolíticamente, por que a pesar de lo que se piensa afuera sobre la paz, los jóvenes cubanos pueden disfrutarla, al contrario de lo que pueden decir aquí los jóvenes desplazados, que ya ni juventud tuvieron, síno sangre en sus pies. Pero de ellos lamentablemente, tampoco se dijo, ni se dice nada.
El tan rimbombante y libertario postmodernismo se lo bailaron las caderas de La Habana: ¡Qué poco saben estos apolíticos de la verdadera libertad que tiene un joven de beberse el mar y “coger la guagua y más na´”, de la libertad que se lleva dentro, tan natural desde que se es pionero cuando se busca el pan en la bodega (qué diferente es para un niño aquí en Colombia buscar el pan, vender su cuerpo, su alegría, su vida por comida)!.
Tan real es su libertad, tan real es su paz, que pueden los jóvenes cubanos darse el lujo de bailarle al mundo tranquilamente, y no ver en ello, al contrario de los comentaristas internacionales, mayor importancia que la de “gozar”. Estos comentaristas nunca tuvieron libertad y por eso se asombran y tergiversan intentando explicarse lo que un joven o un niño cubano piensa, siente y vive de la libertad y la paz. No saben, en su hueco mundo, lo que había detrás del único coro total que hubo en la plaza, del único coro que todos sabían bailar y recitar a cualquier ritmo, el grito de Martí, que aunque no apareció en las pantallas, estuvo allí, gritó desde la gente: ¡cultivo una rosa blanca! Gritó de la fuerza de sus jardines, a pesar de la tierra rojiza, la fuerza del guajiro que cultiva a rayo de sol, de la fuerza y la alegría de los jóvenes que bailaron sin más preocupaciones durante horas (¿Qué joven en el capitalismo pudiera darse el lujo de no tener preocupaciones, esas creadas por la "libertad de elegir"?, ¡Cuánta guerra y condena hay en su elección! ).
Entonces comencé a pensar mejor las cosas, aquí no se sabe de la dignidad, poco conocerán los locutores de ella, y aún menos de la alegría dada por la libertad que tiene un pueblo de no cultivar cardo, ni oruga, ni armas, ni bombas, ni medios, sino una rosa blanca, como su estrella, sino de bailarle al mundo, de darle al cruel una rosa blanca, moviendo al son del mar sus “sabana blancas”. Entendí que: La habana, no en el concierto, sino en su resistencia cotidiana, regala al mundo el ejemplo de libertad.
Cuando leí el artículo de Santiago Alba Rico sobre este tema pude pensar con más calma. Quería que alguien reflexionara un poco acerca de esto, y temía las respuestas un poco resentidas, como las de Carlos Alberto Ruiz (que comprendo, en parte por la indignación respecto a la situación de Colombia, y porque en un momento tuve un poco esa tristeza que veo en su artículo). Estas lecturas me dieron más ganas de cambiar las cosas y de darle, desde lo poco que tengo, más fuerza a Cuba, y a esa juventud que me enseña, y que espero pueda seguir siéndose tan simplemente libre, pero que por supuesto desde esa libertad pueda mejorar, se piense, se pregunte y actúe cada vez con más fuerza.
Ahora, días después de haber escrito lo anterior, siento de nuevo esa indignación, y quiero contar un poco de estas otras tristezas (que espero dejen de ser pronto) para compartirlas y combatirlas:
Hoy en mi universidad, después de varios días de discusiones internas, y un par de marchas en la ciudad, tuve que vivir el otro lado de la libertad. Esa parte de la que no se habló en el concierto, ese lado que por fortuna los jóvenes cubanos no han tenido que vivir.
Hoy volví a sentir esa indignación frente a los discursos, las palabras a las que se les da tanta o tan poca relevancia, las palabras empobrecidas por los objetivos de quien convenga. Hoy me vuelven a doler esas palabras tergiversadas: Me convertí en un grupo de secuestradores, y yo no me enteré. Hoy, como desde hace mucho, la protesta se volvió terrorismo, y el terrorismo libertad y justicia.
Hoy nos acusaron de secuestro, como criminales que violan los derechos, la libertad; Hoy un grupo de estudiantes y con ellos todos los estudiantes de La Nacho (forma cariñosa de Universidad Nacional de Colombia), nos volvimos secuestradores. Estábamos pidiendo por un dialogo justo, que ya se había pedido por otros medios, pero que no había tenido respuesta; no creo que la acción fuera la correcta, pero, por muchos errores que tuviera, no es comparable con el término que se le ha dado, con el sello que nos han puesto a los estudiantes, y mucho menos es comparable con la realidad que allí se vivió.
Al llegar a un acuerdo entre el rector y los estudiantes (según el que se discutiría sobre el quiebre de la universidad, entre otros problemas no menos relevantes, y según el que la policía no entraría al Campus Universitario), este fue “liberado”, mientras otros éramos acorralados: La policía, y el ESMAD, (que tenían rodeada ya la universidad, por orden del presidente) entró atacando a los estudiantes que iban saliendo pacíficamente, como durante todo el día, hacia sus casas. Atacaron y acorralaron a cientos de estudiantes en la Plaza Che, pobre de su imagen cuando nos tenía allí abajo huyendo de la policía, sin poder hacer nada.
Ahora, he visto el noticiero, otra vez, lo que pienso se me ha revolcado un poco y he vuelto a tener esa tristeza; he sentido tanta tristeza, de tantas mentiras, de tanto dolor, y tanto miedo.
En las noticias se hablaba de secuestradores, pero nunca se dijo que no solo los estudiantes acorralaban al director (ellos sin armas, él en un carro blindado) sino que también, fuera del Campus la policía acorralaba los estudiantes: ellos con todo un equipo antimotines, ellos con la legitimidad dada por el presidente de entrar a la Universidad (aunque el director ya no estaba “secuestrado”) y llevarse unos 20 estudiantes sin seguir ningún proceso jurídico. Y como si fuera poco, que horas después, entrara a la universidad, por primera vez en todos sus años de mandato, el presidente Uribe (no se sabe ni por qué, ni a qué, pues entró cuando ya todo había pasado y habían desaojado la universidad para él, un puro acto simbólico, diría yo) cínicamente a hablar de libertad, a declarar que se había cometido un secuestro, y que este debía ser castigado “con todo el peso de la ley” sobre los terroristas.
Sentí tanta tristeza cuando lo vi, en mi universidad, que está toda pintada por los estudiantes, con rayones y dibujos hasta en el piso, dibujos de niños que nunca tuvieron la libertad de los cubanos, y pintan entonces en el único espacio de la ciudad donde pueden ser libres. Y ese hombre hablaba allí y nos acusaba, y condenaba, a los detenidos, a ser castigados como violadores de los derechos, pero no decía nada, ni de sus negocios de reelección, ni de las bases, ni de su autorización a la policía que entró golpeó, llenó de gases y corrió a estudiantes durante unas 3 horas, ni se dijo nada de tantas cosas.
Yo creo que los estudiantes (a los que La defensoría del pueblo no acompañó, mientras si lo hizo con el rector “secuestrado”) estuvieron realmente secuestrados, más que eso golpeados. Siento que es el país, la juventud los realmente privados de libertad, y además violentados, tantos, en tantos lugares y de tantas formas.
Que diferente es para un cubano bailar la libertad, y que difícil es para un colombiano pensarla, tan siquiera buscarla mientras se lucha por la educación, por la comida, y se corre por la vida: ¡Qué difícil pensarse secuestrador cuando se es privado de derechos!. Pero que tristemente fácil es para los medios mostrar la libertad, blanca y hermosa, tanto en la boca de Juanes como en la del presidente.
Sigo queriendo que un día, los colombianos, los jóvenes del mundo, podamos bailar en vez de huir, cantar en vez de gritar, espero que un día la libertad deje de ser una palabra que se rellena con desechos.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=93660
viernes, 4 de diciembre de 2009
Vea pues: ¡EL PROBLEMA ES CHAVEZ!
Pero como siempre desde la casa de Nari, señalaron al chivo expiatorio, y como fieles cortesanas del sistema, salen Claudita y Vicky a visibilizar al enemigo de Colombia, apelando al nacionalismo como en la Alemania nazi.
Y por aún aflora una juventud anti-rebelde y anti-revolucionaria (diferencia establecida por el sub-comandante Marcos), perneada totalmente por el colonialismo cultural que no les permite pensar libremente. Han de ser del mismo parche que convoca a marchas contra como dice el führer “bandidos terroristas esos de las jarrrr”, desconociendo los crímenes cometidos por los matones a sueldo del estado; ejército, auc, policía y águilas negras. Este mismo parche debe condenar la violencia revolucionaria, pero festejan por el bombardeo a un compatriota mientras duerme (apropósito del nacionalismo), y defienden la violación del territorio de un país vecino con el pajazo mental de la “extraterritorialidad”. Debieron sentir un cuasi orgasmo al confirmar que este año los Mtv eran aquí, y creen llegar al nirvana porque el PGA también pisará suelo patrio. Igualmente celebran como suyos los triunfos de Shakira a la que creen máxima exponente del folklore colombiano, y gritan de emoción al escuchar de la boca del parcero Juanes “Colombia es una chimba” y “aguante medallo”, cuando el incoherente vive en Miami. Ahora que lo pienso, seguramente son los que convocan marchas anti-bloqueo en la nacho. Deben ser los que se hacen fanáticos del amarillista de Pirry para que sea presidente de Colombia en el Facebook, y les parece muy cuca que sus amigos del feis confirmen asistencia a la marcha contra Chavez.
Viendo el mundo solo a través de la cajita mágica que otorga al mundo la libertad de ver las mismas imágenes y escuchar las mismas palabras como dice Galeano, además echando a perder esa hermosa frase: “ser joven y no revolucionario es una contradicción casi biológica”.
Cuando esta Eurocéntrica y copiona forma de desarrollo acentúa los errores del original, el progreso ofrecido por el capitalismo neoliberal sólo se puede representar como una aplanadora aplastando la mayor parte de los pueblos del sur.
El progreso capitalista avanza en Medellín con edificios inteligentes en el mismo barrio de casuchas de lata y tablas sin electricidad. Avanza también en Bogotá con la propuesta de metro para la capital, mientras los niños de Cazucá solo pueden tomar leche cuando los leviatanes lecheros se dan cuenta que es mas económico regalársela, que tirarla a los sifones o dársela a los cerdos, ya que obtienen muy rentable y efectiva publicidad, entonces llaman a todos sus amigos de la T.V para que transmitan la entrega de leche, y la garantizan por un mes. Y que los niños se las arreglen como puedan los otros 11 meses del año, o que oren mucho para que la especulación capitalista no les vuelva a quitar la leche. Avanza en la Ciudad Blanca con BMW, Auidis y Mercedes Benz a lo largo del anillo vial, mientras el estudiante que pasa al lado decide si desayuna o coge bus porque ya ni para las fotocopias alcanza. Avanza en el centro financiero; mientras los bancos reciben sumas exorbitantes los estudiantes y trabajadores resuelven si (a)saltan el Transmi, o caminan hasta sus casas por 5 horas o más. Avanza en el centro histórico, mientras se saltaron matones para beber un licor probablemente adulterado, a una cuadra en un Penthouse se consumen 800 mil entre Güisqui y Cocaína. A todo esto el Führer lo llama “fortalecimiento de la confianza inversionista”.
Pero las fanáticas del Führer nos enseñan al autor de todos los males anteriores, Hugo Rafael Chávez Frías, que toma el puesto que ocupaba Fidel el siglo pasado, ahora Chávez es el malo de principios del siglo XXI y sentencian: Todo aquel que vista una camiseta roja y cometa la osadía de insultar al Führer será llamado traidor a la patria.
Vea pues; el intervencionismo venezolano es malo, lo que si es bueno es entregar la soberanía nacional a los gringos para “combatir el narcoterrorismo”, que no tendría razón de ser si ellos no consumieran. Así mismo es buena la impunidad concedida a los imperialistas, como si no fuera suficiente con la Justicia Penal Militar y la Parafiscalia General de la Nación.
El pasado 4 de septiembre se vieron en Bogotá idiotas útiles con camisetas blancas y muy play´s gafas oscuras. Esta manada de Yupis gritaban ¡FUERA CHAVEZ! Mientras susurraban güelcom gringos.
Yo, por mi parte, también gritaré todo el 2010 “güelcom”… pero ¡GÜELCOME TO DE YANGOL! gringos hijueputas! Porque aquí los esperamos estudiantes con piedra y molocha, campesinos con fusiles, indígenas con caucheras y Minga, y todos los que en un acto de amor por estas tierras, defenderemos nuestra herencia de Insumisión Rebeldía y Anticapitalismo.
COMBATE POPULAR EN LA UPN (video)
Saludos a todos los compadres que no pudieron estar ese día en la UPN, en Bogotá rebelde. Nos tomamos las calles y les gritamos a los nuevos inquilinos de Uribe un agudo "GUELCOM TU DE YONGOL GRINGOS HIJUEPUTAS" que se oyó desde la Guajira del pueblo Guayú hasta la Amazonía de los pueblos dignos que defienden sus reursos naturales del saqueo imperial.
Un saludo muy rebelde y aquí seguiremos dando ejemplo de lucha y dignidad...
Ahh, y, como ya es usual, un caluroso saludo a Ginna Parodi y toda la godarria uribista que aún no puede ver nuestros rostros cubiertos...
Arriba los jovenes combatientes de Colombia: fuera las bases de Obama!
Luego de varias semanas de movilización pacífica de los estudiantes proponiendo soluciones y espacios de diálogo y concertación en medio de la crisis presupuestal de las universidades públicas, única respuesta del establecimiento fue la irrupción violenta en los claustros universitarios a manos de la policia, los desalojos, las amenazas y las ridículas "franjas de discusión", que de manera inteligente imponen la pasividad, la presión de las notas y las calificaciones mientras se llevan a cabo las reformas por el poder orquestadas. Nada distinto a una dictadura; represión, disminución de lo público, amenazas, colonización militar ... y como en toda dictadura: LUCHA POPULAR.
Este fué el comunicado que la plataforma ENCAPUCHARTE distribuyó en una acción masiva de tropel realizado el 19 de noviembre en la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá en contra de las bases gringas y en exigencia de mayor presupuesto para las universidades públicas. Seguiremos ejerciendo más acciones en las universidades y en las calles.
NOVIEMBRE DE 2009Año 517 de la resistencia
COMBATE Y UNIDAD
+
FUERA BASES GRINGAS DE COLOMBIA
VIVA LA UNIDAD REVOLUCUIONARIA
PRESUPUESTO PARA LAS UNIVERSIDADES PÚBLICAS


